Conservar el fuego

El manejo del fuego es una prioridad para conservar nuestra biodiversidad. Sin embargo en en éste último fin de semana largo, se perdieron otra vez más de 8000ha por incendios en Córdoba.

Imagen compartida por Defensa Civil

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Por Melina Dassano – @MeliDassano

El fuego así como se presenta manipulado por el hombre, se ha convertido en un arma catastrófica de gran impacto para los bosques y nuestra biodiversidad, siendo una amenaza a los ecosistemas. De hecho las áreas naturales protegidas contienen reservorios de especies que se encuentran en peligro de extinción y servicios ambientales indispensables para salvaguardar el desarrollo del bienestar de la humanidad.

Vaya el reconocimiento a los combatientes de incendios forestales, bomberos y brigadistas, voluntarios todos, con la fuerza necesaria para extinguir en 6 días de incendio entre Sierras Chicas, Punilla y el Noroeste cordobés,  un capital natural de más de 8000 hectáreas.

La zona de Guasapampa ubicada en el departamento de Minas, como muchas zonas del territorio chaqueño, depende de la lluvia para que el fuego sea extinguido en su totalidad. Así mismo en la provincia con el Plan Provincial del Fuego: ¿Abarca zonas rurales? ¿Por qué no interviene la nación, debido al compromiso que existe con  el futuro Parque Nacional Traslasierra conocido como reserva pinas?.

Según un audio que se filtró de una máxima autoridad de bomberos aún no identificada: “La situación está muy crítica a tal punto que nos quieren meter brigadas nacionales a trabajar acá y no puede ser que en Córdoba con 5000 bomberos vengan a meterse brigadas nacionales a Córdoba”. Si así fuera no comprendemos cuál sería el problema de recibir ayuda para que se conserven las áreas naturales, disminuya el riesgo de los voluntarios, se extinga la amenaza sobre la vida de las personas, campesinos y su productividad.

Lo común que tuvieron ambos incendios entre Sierras Chicas y la zona del Noroeste, fue la escasez en las cuencas hídricas. En el caso del Noroeste, necesitan la presencia de los aviones hidrantes y de camiones cisternas desde otras localidades para el traslado del agua. Con una población estimada de 220 habitantes, entran en alerta los parajes de La Argentina, Sauce Grande, Ojo de agua, Ciénaga del Coro entre otros pueblos que llevan seis días con focos de incendios.  

Fueron aproximadamente 150 dotaciones de bomberos que llegaron al cuarto día a trabajar en la zona árida, “por lo cual dependemos efectivamente de la lluvia y del cambio repentino del viento, para poder determinar, la suerte de las zonas incendiadas en conservación, en la provincia de Córdoba” estiman los lugareños.  Bomberos, brigadistas, maestros, vecinos de las zonas de Sierras Chicas y del Noroeste cordobés, lo han brindado todo para tratar de que el fuego no avance sobre nuestra flora y fauna autóctona y por sobre todo, de los habitantes del monte.

a1231474-55bc-435f-847d-a31c2d35aa91Aún con 7 focos de incendio en la zona de las sierras grandes se estima una aproximación de casi 100 hectáreas que han avanzado sobre el Parque Nacional de Traslasierra. Por igual se vió amenazada la reserva de los Monos Carayá en la localidad de La Cumbre. El destino ambiental de Córdoba sigue siendo una decisión política del gobierno provincial, al igual que la ley de bosques y la actualización del ordenamiento territorial.

“Se atacó el frente principal  pasadas las 3 de la tarde  con bomberos, la brigada civil de Villa Giardino, y el apoyo aéreo y así a las 20 horas del domingo se logró extinguirlo impidiendo cruzar el camino a Candonga, evitando así un desastre que podría haber sido similar al que ocurrió en el 2011,  en esa zona.  Tanto vecinos como bomberos, denuncian que otra vez  la mala coordinación de las máximas autoridades, complicó un incendio que podría haberse extinguido el jueves a pocas horas de haberse iniciado.  Se gastaron fondos públicos y se perdieron miles de hectáreas de naturaleza viva, lo que afecta negativamente a toda la región” informan desde Radio la Minga.

Nos seguimos preguntando cómo seguirá la venta de tierras en esta zona del noroeste cordobés, sin provisión de agua, con gran extensiones incendiadas y ahora en recuperación; en grandes espacios de promoción para la ganadería, donde la especulación por hectárea se estima entre los U$600 dólares.

Tanto se conservó el fuego que la intensidad que cobró, obligó a cortar el tránsito y a evacuar a personas de la zonas afectadas, como así a movilizar a gran parte del pueblo cordobés para tratar de seguir preservando la vida, no solamente de los seres humanos sino, de la biodiversidad que nos contiene a miles de cordobeses.

 

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