“El 15F se materializó la destrucción del medioambiente”

Compartimos el documento leído en la jornada por el aniversario de las inundaciones en las Sierras Chicas ocurridas a partir del 15 de febrero de 2015.

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Por Asamblea de Sierras Chicas

Hoy, a un año de la inundación del 15 de febrero, los vecinos de Sierras Chicas venimos, ante la casa del gobierno de la Provincia de Córdoba, ante todo para reclamar justicia y homenajear a nuestros vecinos muertos.

El 15 de febrero del 2015 nos inundó la desidia y el abandono de la que todos los gobiernos, de todos los niveles fueron y son responsables.

Hoy estamos acá para que todo el pueblo de Córdoba sepa que hace un año que esperamos respuestas, soluciones y sólo recibimos anuncios y promesas. Eternas reuniones con funcionarios que parecen que arribaron ayer desde otro país, y a los que hay que explicarles lo obvio: de nada sirve reparar las viviendas si vamos a volver a inundarnos.

Antes del 15F, dejaron rebalsar el dique de La Quebrada… aun sabiendo se avecinaban lluvias intensas.

El domingo 15… los ríos y arroyos tuvieron la primera crecida en horas de la madrugada, alrededor de las 3 de la mañana.

7 horas después, a las 10 hs. del domingo, los puentes y vados seguían habilitados, ninguna alerta había sido emitida, no había personal de DC recorriendo los barrios y alertando a la población.

La creciente finalmente golpeó a las 11 hs. en Río Ceballos, siguió su camino y llegó casi dos horas después a Villa Allende. En ese tiempo, ninguna autoridad levantó la voz de alarma para que nuestros vecinos, río abajo pudieran salir de sus viviendas o ponerse a resguardo. Ese día murieron 8 personas …

Los damnificados no tuvimos contención, en una situación de total abandono por parte del estado, los mismos vecinos debimos actuar como rescatistas. Sufrimos horas, totalmente solos sobre los techos, temiendo por la vida de nuestra familia. Los vecinos que organizados en cada barrio asumimos la tarea de la ayuda a los damnificados, desde el reparto del agua potable hasta la ayuda psicológica, tuvimos que padecer los constantes intentos por parte de la provincia y los municipios para desbaratar la organización de los vecinos. Los profesionales de la salud mental que como voluntarios asistían a los damnificados, fueron intimados por la provincia para que abandonen esa actividad y se recluyeran a las oficinas oficiales. Durante un año padecimos el desprecio de las autoridades, tuvimos que salir a cortar calles, a marchar y protestar recurriendo a los medios para ser escuchados y para desbaratar cada una de las mentiras que permanentemente el gobierno difundía en los medios: que la situación había vuelto a la normalidad, que los damnificados estaban contenidos, que se habían reparado los daños. Durante un año las víctimas fuimos extorsionadas por las autoridades provinciales y municipales: no protesten, ya vamos a arreglar las cosas, pero si salen en los medios, si se quejan no van recibir nada. Aquella primera maniobra a pocas semanas de la inundación, cuando se hacía firmar la renuncia a acciones legales a cambio de la ayuda, aquella maniobra pérfida marcó la línea de acción de los gobiernos desde febrero del 2015 hasta el día de hoy.

Pocos días después de la inundación en Sierras Chicas, el 25 de febrero de 2015, un frente del sur trajo hasta Córdoba un temporal que generó lluvias en todo el centro y este de la provincia. Llegó a haber más de 800 evacuados por el desborde de los ríos Suquía y el Xanaes. Por el desmonte, los campos no absorbieron y el agua fue directo hacia los pueblos. Idiazábal, Marull y Arroyito, los más afectados. La misma tormenta, dejó inundaciones y evacuados en Cruz del Eje y en Cosquín

El 3 de enero de este año, el agua se llevó otra vida; porque nuevamente no hubo alertas, no hubo prevención en puentes y vados. La lluvia del 3 de enero demostró que el problema de fondo son los desmontes y los loteos en la montaña, y la escorrentía que provocan, ya que estando el dique casi 4 metros bajo el nivel del vertedero, sólo el agua de las calles y los afluentes menores dejó más de 120 damnificados.

En un año no establecieron un sistema de alerta efectivo ni un protocolo de emergencia y evacuación. Defensa Civil de la provincia y su titular el Sr Diego Concha coloca la responsabilidad en cada municipio, cuando es evidente que se necesita un mando central que dirija las acciones de DC en el corredor. Los municipios de Sierras Chicas no pueden seguir actuando como cápsulas separadas entre sí, la provincia debe coordinar las acciones en defensa de la seguridad de los vecinos, estableciendo un sistema de alerta efectivo y no las sirenas que deben ser accionadas de a una por un operario, siempre y cuando no se corte la luz, ya que son eléctricas. Defensa Civil de la provincia se burla de los vecinos.

Al cumplirse un año, la infraestructura de las ciudades está colapsada.

Ni uno solo de los 10 puentes dañados fue reconstruido, ni los vados ni las pasarelas que se llevó el río. El mes pasado se quebró un puente sobre la avenida principal en Río Ceballos dejando en evidencia que no existe control sobre los puentes y vados los que se continuaron usando durante todo el año. Un verdadero acto criminal por parte de las autoridades provinciales y el área de vialidad.

Cientos de familias se encuentran en viviendas prestadas o alquiladas.

En los casos de los damnificados que están en viviendas alquiladas, el gobierno se niega a actualizar los montos, razón por la cual muchos enfrentan los gastos de su propio bolsillo. Reclamamos que se actualicen los montos ya que la demora en la entrega de las viviendas es total responsabilidad de los gobiernos nacional y provincial, que desde el año pasado se tiran la pelota entre ellos. Ninguna de las 281 nuevas viviendas fue entregada, ni una sola.

El 15 de febrero de 2015 no fue un tsunami del cielo, no fue un desastre natural.

Basta recopilar los datos de lo que venía sucediendo en nuestra provincia. En marzo de 2014, en la cuenca baja del río Ctalamochita ocurrió la peor inundación de los últimos 35 años. Llegó a haber más de 700 evacuados. Bell Ville quedó paralizada por más de 10 días. Sin clases y los comercios cerrados.

El 6 de abril de 2014 llovieron entre 200 y 300 mm en 10 horas en distintos sectores del centro y sureste de Córdoba. Se inundaron varios pueblos en una amplia zona. Hubo en total 308 evacuados. En Las Varillas, los vecinos cortaron la ruta 13 para exigir al intendente obras que frenaran el agua que llegaba desde los campos de soja. Obispo Trejo y Las Varas quedaron bajo el agua. La tormenta azotó también las sierras y crecieron todos los ríos. Hubo que abrir casi al máximo las válvulas del San Roque, lo que anegó los barrios bajos de Córdoba.

El 6 de enero de 2015 en 4 localidades de Traslasierra llovieron casi 100 mm en 3 horas. Hubo 340 evacuados (la mayoría de Cura Brochero). El temporal afectó a más de 20 viviendas y 30 comercios.

Ya a fines de 2013, en una publicación científica, investigadores de la UNC habían alertado sobre los riesgos de deslizamientos e inundaciones en las Sierras Chicas, particularmente en la cuenca de los ríos Ceballos y Saldán, como producto de la pérdida de bosque nativo

El único tsunami que castiga a Sierras Chicas es el tsunami de los emprendimientos inmobiliarios.

El mismo gobernador dice que en los últimos 50 años la falta de planificación en la urbanización de Sierras Chicas nos llevó a la situación actual, pero le recordamos que ha sido parte del gobierno en los últimos 16 años, durante los cuales creció como nunca el negocio inmobiliario en la región haciendo oídos sordos a las advertencias. El desmonte en Sierras Chicas llegó a las dos mil hectáreas de bosque nativo en tan sólo siete años. Aún hoy, luego de la tragedia son innumerables los permisos sobre nuevos loteos en nuestra zona. Los desmontes siguen avanzando, en algunos casos con el guiño del poder judicial como en el caso de El Terrón en Mendiolaza y otros violando leyes y fallos judiciales, como Ticupil en Candonga.

Por eso es urgente la declaración de la emergencia ambiental, la paralización de los mega-emprendimientos inmobiliarios y la declaración de una Reserva Natural Única del Corredor de Sierras Chicas, para frenar la depredación ambiental. Convocamos a todo el pueblo, organizaciones sociales, ambientales y políticas a tomar este reclamo.

Fue un largo año, pero ingresamos a una nueva etapa. Hoy estamos en un punto, desde el cual proyectamos la lucha que se viene y a la que convocamos al pueblo de Córdoba a que se sume. Todos juntos pondremos un freno a la depredación ambiental y haremos realidad las obras, las leyes y las medidas que necesitamos todos los vecinos.

Reclamamos la reconstrucción de infraestructura dañada, adaptándola a la nueva realidad de la región. Reclamamos las obras de conducción de la escorrentía y de contención de crecientes

Exigimos un sistema de alerta efectivo con los protocolos de DC que corresponden, material e insumos para DC y bomberos
Reclamamos que se terminen las viviendas y se reparen las pérdidas de todos los damnificados.

Para finalizar:

El 15 de febrero del 2015 en Sierras Chicas se materializó la destrucción del medioambiente de la que toda la provincia es victima.

Por eso llamamos a todas las organizaciones ambientales y sociales a transformar a todos los 15 en una jornada de lucha provincial, en reclamo de justicia y reparación para los inundados, en reclamo de las obras para no volver a inundarnos ni para padecer sequías.

En defensa del medioambiente, por la declaración de la emergencia ambiental para parar los desmontes y en defensa de la vida.

¡Viva Sierras chicas de pie!
Córdoba – 15 de febrero de 2015

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