#PrimaveraSinPorta: “Solo confiamos en una economía verde al servicio de las necesidades humanas”

Cobertura ECOS Córdoba

Cientos de personas y miles de afectadxs por la producción industrial en el mundo, esperan responsabilidad de los gobiernos y conciencia de los civiles para priorizar la salud y el ambiente, como lo indica en Argentina la ley nacional de ambiente y en Córdoba las leyes vigentes. Así lo manifiestan las vecinas de VUDAS, en el escenario del festival #PrimaveraSinPorta y el grave problema que afecta a quienes viven en los barrios de la zona Sur en Córdoba Capital.

Emplazada en la avenida Valparaíso, kilómetro 4 1/5 y a 1 kilómetro de la Ciudad Universitaria y del casco céntrico de la ciudad de Córdoba, la empresa Porta Hermanos, comenzó la producción de Bioetanol en febrero del 2012. Instalada desde año 1995, para la fabricación de licores y fraccionamiento de alcohol. A partir del año 2012 la empresa Porta crece exponencialmente  y avanza sobre los espacios verdes de los patios y jardines de las viviendas de San Antonio, para transformarse en la segunda planta productora de Bioetanol instalada en Córdoba.  En el proceso de producción la planta consume 700.000 mil litros de agua de red por día, para producir 100.000 litros diarios de Bioetanol. Contamina 40.000 mil con anhídrido de carbono por noche y la expansión de cascarillas con atrazina del maíz transgénico que usa para la producción. Cabe señalar que los barrios de la ciudad de Córdoba de la zona Sur, colindantes con la avenida Valparaíso y Avenida Circunvalación, se asentaron y fueron creciendo en el tiempo, muchos años antes que los empresarios Porta, quienes se trasladaron a la zona sur en 1995 después de las explosiones de su fábrica en Barrio Alberdi. Posteriormente entre los años 2011 y 2012 avanzaron sobre nuevas construcciones sobre los terrenos colindantes de vecinos de San Antonio. Entre otras de la ordenanza del Honorable Consejo  Deliberante de la Ciudad de Córdoba Nº 8133/ 85 de uso de suelo, en un acto violatorio, cita la ordenanza por tratarse de una planta que promueve actividades industriales nocivas las que por su tipo tecnologías, procesos y magnitudes producen daños, perjuicios, perturbaciones y efectos tóxicos y perniciosos sobre el entorno. Actividades peligrosas, inflamables y explosivas por producir situaciones de riesgo y inseguridad inminente sobre el entorno, por explosiones, combustibilidad, inflamabilidad y toxicidad.

Hoy 5 de octubre mientras reclamamos por una Primavera sin Porta, curiosamente los Porta, Obamas y los gobernadores, se reúnen en Córdoba por una Economía Verde y nosotros y nosotras en las calles decimos basta de agronegocios, contaminación enfermedad y muerte, porque somos conscientes los que vivimos en la zona sur que esto no es un hecho aislado y es parte del modelo económico imperante. Las partes invisibilizadas en estas cumbres de líderes mundiales, que adhieren y defienden a ultranza el capitalismo salvaje que enriquece a unos pocos y expone a las grandes mayorías a las que pertenecemos al resto. El pueblo de Córdoba ha experimentado los resultados del agronegocio, el desmonte, las inundaciones, la contaminación, las enfermedades ambientales, el desalojo de campesinos obligados a refugiarse en zonas marginales de los grandes centros urbanos. Por eso solo confiamos en una economía verde o sustentable al servicio de las necesidades humanas y respetuosas de los ecosistemas.

Para concluir en esta línea de pensamiento nos gustaría compartir la siguiente reflexión de Eduardo Galeano: Inundaciones, inmundaciones, torrente de inmundicias que inundan el mundo y el aire que el mundo respira. Y también inundan el mundo las Cataratas de palabras, informes de expertos, declaraciones de gobiernos, solemnes acuerdos internacionales que nadie cumple y otras expresiones de la preocupación oficial por la ecología. El lenguaje del poder otorga impunidad a la sociedad de consumo A quienes la imponen por modelo universal en nombre del desarrollo y también a las grandes empresas en nombre de la Libertad que enferman al planeta, después le venden remedios y consuelo. La humanidad entera paga las las consecuencias de la ruina de la Tierra, la intoxicación del aire, el envenenamiento del agua, el enloquecimiento del clima y la lapidación de los bienes mortales que la naturaleza otorga.

Desde el colectivo Vudas, una vez más agradecemos y decimos ¡Gracias a todos ustedes por apoyarnos y que se haga justicia!