Proteger las áreas protegidas

Se desarrolló 2do. Encuentro de Reservas y Áreas Naturales Protegidas de Córdoba. La problemática actual de estos espacios y el rol de los Estados.

Imagen por @JavitoenRed

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Por Daniel Díaz Romero (*)

“Nuestra provincia cuenta con 23 Áreas Naturales Protegidas y 7 proyectos de Reservas provinciales. A estas, se suman otras 23 Reservas municipales, 4 nuevos proyectos municipales e intermunicipales y unas 7 Reservas Privadas. Bajo la órbita del gobierno nacional se encuentran otras 3 en el territorio provincial”, explica el biólogo Cristian Schneider, quien ha realizado un relevamiento de estas áreas a conservar. Sin embargo, no es novedad que Córdoba tiene sus Reservas Naturales en terapia intensiva.

El manifiesto desinterés de los Estados provincial y municipales ha puesto a estos espacios públicos en un estado desesperante pero también, se ha convertido en el motor que impulsó a guardaparques, técnicos, científicos y organizaciones no gubernamentales a reunirse en el “2do. Encuentro de Reservas y Áreas Naturales Protegidas de Córdoba”, organizado por la Asociación Civil Amigos de la Reserva Natural San Martin, el CONICET y el Instituto de Diversidad y Ecología Animal de la Universidad Nacional de Córdoba.

Los participantes realizaron exposiciones de problemáticas locales y regionales en torno a las Reservas Naturales, manifestando su profunda preocupación por el estado de las Áreas Protegidas. Asimismo, presentaron nuevos proyectos e iniciativas para diferentes eco-regiones de la provincia.

CarlosAmigosReserva

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Una vez más, el Estado ausente

En el Encuentro, que convocó a representantes de toda la provincia, no pasó desapercibida la ausencia de funcionarios provinciales y municipales, a pesar de haber sido invitados especialmente, ya que ambas jurisdicciones poseen Reservas Naturales bajo su custodia. Pero además, el Encuentro había sido programado para realizarlo en la Reserva San Martín de la capital cordobesa. Sin embargo –unos días antes- la Municipalidad de Córdoba les negó el lugar aduciendo que “niños que practican hockey debían realizar un Tercer Tiempo en la Reserva ese mismo día”, actividad que finalmente priorizaron desde el municipio, por lo que la reunión debió ser trasladada a un CPC, “quitando una vez más el apoyo de los funcionarios del área de Ambiente a esta iniciativa”, sostuvieron los organizadores.

Falta de presupuesto, áreas protegidas pero sin guardaparques para controlar, magros salarios, falta de equipamiento y herramientas, vehículos en mal estado -si es que los tienen- son las difíciles condiciones en las que guardaparques cordobeses -obstinados guardianes de nuestros ecosistemas- libran su batalla cotidiana junto a técnicos, científicos y vecinos que forman parte de organizaciones preocupados por la conservación de estos territorios y de los corredores ecológicos más importantes de la provincia.

Hace unos días, los guardaparques de la Reserva San Martín debieron acudir a sofocar un incendio corriendo con sus mochilas hidrantes a cuesta, pues no tenían vehículos para trasladarse, por citar sólo un ejemplo de la precariedad de las Áreas Protegidas en Córdoba.

OscarGuardaparque

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Sin la gente, las reservas no existen

Oscar Salzgeber es guardaparque desde hace más de 30 años y trabaja en la Reserva Natural San Martín, en el oeste de la ciudad de Córdoba. En diálogo con Sala de Prensa Ambiental dice que “Así como proponemos generar corredores biológicos para que las Reservas perduren, también queremos vincular personas y organizaciones que nos permitan aunar fuerzas y defender estos territorios de intereses económicos enormes: si somos grupos aislados nos será más difícil, la idea es aunarnos para defenderlas a todas, entre todos.”

-¿Cuál es el estado general de las Reservas Naturales en la provincia?
“Están prácticamente abandonadas; son muy pocas las que tienen guardaparque y menos aun, las que tienen Planes de Manejo. En general, todas las Reservas estamos padeciendo que el funcionario de turno no asuma que existen, es decir que les asigne presupuesto, designe personal y también las promocione para que los ciudadanos las conozcan y, de ese modo, se puedan apropiar de estos espacios que son públicos, porque si no, sólo son una Reserva en los papeles o quedan perdidas en el medio de la nada en algún rincón de la provincia. Sin gente, las Reservas no existen”, señala el guardaparque y agrega que “las Áreas Protegidas no son sólo para que los animalitos anden libres y tranquilos: nosotros mostramos algún animal en peligro de extinción o la biodiversidad que hay que proteger para llamar la atención, pero en el fondo nuestra preocupación es por la calidad de vida de los cordobeses”.

Salzgeber advierte que “año tras año, tenemos menos bosques y Córdoba vive una situación caótica en ese aspecto. Si no defendemos lo poco que queda -más allá que desaparezcan un montón de especies- a largo plazo también vamos a desparecer nosotros. Creo que trabajamos más por las personas que por la naturaleza. Por todo esto, la idea es reunirnos para defender lo poco que nos queda, ampliar nuestras fronteras y unir nuestras Reservas en Corredores, donde la fauna pueda circular y la gente, también.”

-¿Lo ambiental es prioridad en Córdoba?
Debería serlo: una provincia a la que sólo le queda un 3% de bosque es ambientalmente insostenible. De hecho, las imágenes de inundaciones en ciudades y campos que todos hemos visto tienen que ver con un mal manejo de los problemas ambientales. Cuando los gobernantes le den valor a los ecosistemas estarán gobernando en beneficio de la salud y de la calidad de vida de los cordobeses.

¿Qué es una reserva?

Reserva es un término muy amplio pero una de sus acepciones hace referencia a una zona protegida para preservar el conjunto de un ecosistema o una de sus partes. También, al término se lo relaciona con una suma de valores que se resguardan para hacer frente al futuro. Los fines de las Áreas Protegidas con el nombre de Reservas Naturales tienen que ver con espacios de uso público y -en su mayoría- tienen fines educativos, de investigación científica, recreativos y de protección de bienes comunes como lo son los bosques, los ríos, la fauna y demás aspectos de un ecosistema sano, sin los cuales ninguna comunidad podría sobrevivir.

(*) Nota publicada en Sala de Prensa Ambiental.

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