San Roque: Retroceden Astori SA y Geoservice

El viernes 31 de marzo por la acción de lxs vecinxs de la comuna San Roque, las empresas contratistas paralizan la obra de la provincia, por avanzar sin licencia ambiental.

Por Javier Astrada @JavitoenRed – Melina Dassano @MeliDassano

Ingenieros y obreros munidos de maquinarias y elementos de medición, hace semanas vienen trabajando en el gigantezco puente sobre el lago San Roque que impulsa Schiaretti. “De aquí y de allá van avanzando”, narra un lugareño. A pesar del pedido de información de lxs vecinxs; de ordenanzas existentes, las empresas siguieron trabajando en el ejido de la comuna y en zonas rojas. Avanzaron sobre zonas protegidas, el monte nativo y la propiedad del ferrocarril en el intento de usurpar sus viviendas y voluntades, modificando los precarios caminos y banquinas, sin licencia social y ambiental.

Marcasescabación

Marca de perforación de la rampa de la estación de tren.

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Transcurre la asamblea local en la estación del tren. “Acá en la zona no tenemos agua potable. El agua la trae la Comuna y la deja en el tanque, que vaya a saber de dónde viene, de algún río, así que no se puede tomar. A veces, cuando se acaba, seguimos usando la de la laguna y para tomar tenemos unas vertientes por allá atrás… que dicen que con el puente las tapará”, remata otra vecina preocupada. Ante la pregunta desde hace cuánto les falta el agua, responden: “Nunca tuvimos, para la Comuna como que se siente que esta parte de San Roque no existe”. Será que a pesar que se realiza  cada cinco años un ordenamiento territorial, parece que los “accidentes geográficos” de la zona  no les permite a los gobernantes visualizar que hay detrás del horizonte, hasta que ven el potencial negocio.

El escenario de la zona afectada por las obras, nos marcaba un claro avance y al tiempo que una huída de las empresas del lugar. Mientras lxs vecinxs reclamaban el abandono que sufren ante la millonaria obra: “Si uno sigue la vía del tren llega justo al San Roque oculto” -con acceso por la ruta E55, metros antes del llegar al paredón-, allí nos encontrábamos con un camión de gran porte; que a su paso iba cargando parte de la señalética del obrador, atrás le siguió una pala mecánica y dos camionetas, una de la empresa GeoService y la otra de Astori. Como testigo quedan en el lugar unas casillas, tambores, charcos de agua en putrefacción, y montañas de piedras y tierra en los patios de vecinxs y restos de árboles.

Escombro

“A mi me gustaría que venga la jefa comunal con sus zapatillas y yo con mis ojotas, pedirle que me ate los cordones“ mencionaba un hombre nacido y criado en el lugar. A su vez se preguntaba “¿A donde voy a ir? Por lo menos acá puedo criar un par de cabritos y gallinas”. Ante la crisis que transcurre en el país, se rumorea que hay tierras para construir una decena de casas, sin certeza oficial. Y como de costumbre no faltó la oferta laboral marginal de las empresas. “A los jóvenes les ofrecieron 18 mil pesos para trabajar. Solo uno aceptó y cobra 6 mil pesos y trabaja 12 horas”, confía una muchacha.

Las denuncias se multiplicaron en Policía Ambiental, en horas de la siesta, un inspector se hizo presente en el lugar, tomó nota de lo encontrado, como los números de expedientes de la obra. “No estaban trabajando en el momento porque llovía demasiado” informó. Se comprometieron a seguir trabajando. La organización de vecinxs ya había logrado en esta misma semana que la jefa comunal emitiera una resolución suspendiendo todas las autorizaciones de obras hasta tanto no se presenten los correspondientes Estudios de Impacto Ambiental. Ver nota >> (https://goo.gl/OYXgG5).

Huellasdesarrollo

Huellas que acompañan el progreso y la precarización.

Ya en el hall de la estación de trenes Cassaffousth se fueron congregando más personas de San Roque y localidades aledañas, para continuar la asamblea. Ante la poca información oficial “nos queda recurrir al sentido común”. Y aunque la totalidad de las dudas no se despejaron, se percibió una sensación de justicia por el apoyo mutuo de la comunidad unida. Será que el camino es ese, por abajo y en la tierra, y no como reza la grandilocuencia de la propaganda que puentea con cemento la voluntad popular, la simple voluntad de querer ser consultado, de querer ser parte del cómo vivir en el lugar elegido.

Ante la constante falta de espacios genuinos para la participación vecinal que debe garantizar el Estado y sus gobernantes, los habitantes van abriéndose sus propios caminos. A pesar de la leyes, existe una total ausencia de políticas públicas efectivas que protegen nuestro ambiente, como ya ha quedado expuesto en numerosas ocasiones. Por eso, seguramente esta historia no termine acá, y continuemos atentos ante los posibles desalojos y “expropiaciones” que se vienen.

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