“Monsanto va a tener que empezar a cagar al trote”
Por Alan Ulacia. Crónica de la jornada de movilización del martes 29 contra la instalación de una planta de producción de semillas transgénicas de la multinacional en la provincia de Córdoba.
“¡¿Pero qué carajo pasó ahora?!”, gritan los conductores a los agentes que con sus indicaciones precisas desvían el tráfico de la avenida Callao por la calle Sarmiento. “Hay una movilización contra Monsanto”, responde un policía. “¡¿Y qué mierda es Monsanto?!”, retruca un conductor, acelera y se embotella. Seis uniformados y seis motos taponan Callao y redirigen la furia y la ignorancia.
Son las 6 de la tarde. La avenida está cortada entre Sarmiento y Corrientes. Es que al 322 de Callao queda la Casa de la Provincia de Córdoba. La movilización, que cuenta con unos 300 manifestantes, es contra la multinacional Monsanto y contra la instalación de una planta de producción de semillas transgénicas, la más grande de Latinoamérica, en la localidad cordobesa de Malvinas Argentinas. En otros puntos del país se realizan jornadas similares aunque, por supuesto, la más importante es en dicha localidad, dirigida por unas 250 integrantes de la Asamblea Malvinas Lucha por la Vida.
Función de la planta en ciernes: “Acondicionamiento de semillas de maíz, con una producción anual de 60 mil toneladas. La capacidad de la planta en Malvinas Argentinas (en el kilómetro 9,5 de la ruta provincial 188) permitirá proveer 3,5 millones de bolsas de semillas para la siembra. El 70 por ciento de los insumos y materiales serán de origen nacional”, dice la empresa en su página web.
La Casa de la Provincia de Córdoba está flanqueda por la Casa de Chaco a su izquierda y el Hotel Bauen a su derecha, y la materialidad más carnosa del Estado, la Policía, se encuentra apostada en la entrada: unos 30 agentes con sus escudos en mano y blindados por una valla de seguridad. Los manifestantes les dan la espalda y ha cubierto la valla con numerosas banderas: “Fuera Monsanto, sí a la vida”, “Fuera Monsanto de Malvinas Argentinas, basta de envenenar América Latina”, “Sí a la Soberanía Alimentaria”.
Es curiosa la proporción: que un fenómeno como la comprobada acción nociva de la empresa Monsanto (con entrada prohibida en más de 30 países de la Unión Europea) contra el medio ambiente y la vida humana convoque tan poco, siendo sus consecuencias geográficas y territoriales tan grandes. Banderas partidarias hay pocas: las del MST (Proyecto Sur), Proyecto Sur y las del Partido Obrero. También se encuentra el Frente Popular Darío Santillán y los militantes de la lucha por la Sala Alberdi. Luego están las organizaciones que han convocado: Semillas Libres, Asamblea de Semillas Libres, CTA Capital, COB (La Brecha), COMPA (Coordinadora de Organizaciones y Movimientos Populares de Argentina) y Millones Contra Monsanto, colectivo que difunde valiosa información en las redes sociales.
“La municipalidad de Malvinas Argentinas se ofreció como oficina de RRHH de Monsanto en Córdoba”, dice micrófono en mano María Godoy, parte del colectivo Madres de Barrio Ituzaingó, que junto a Sofía Gatica han entablado una lucha contra las fumigaciones con agrotóxicos en todo el país.
Son las 18.30 y las organizaciones convocantes leen su documento:“El sólo hecho de mencionar el nombre de la empresa Monsanto nos trae a la mente a los muertos y nacidos con malformaciones producto de las bombas atómicas y el Agente Naranja, a los millones de intoxicados con DDT, a los lácteos contaminados con la hormona de crecimiento rBHG, a los enfemos de diabetes producto del aspartame, a los miles de pueblos enfermos de cáncer por ser fumigados con herbicidas y plaguicidas, a los Pueblos Originarios expulsados de sus tierras y asesinados por sicarios, a los millones de consumidores de alimentos transgénicos que aumentan la propensión a contraer cáncer de mamas y de colon, y a los suelos agotados e infértiles por el monocultivo y las aguas contaminadas con plaguicidas. Monsanto contamina, como las empresas mineras y las empresas de fracking. Monsanto no tiene licencia social. Pero es capaz de comprar voluntades y sumar colaboradores. El intendente de Malvinas Argentinas, Ricardo Daniel Arzani, ha declarado que recibe los CV de los postulantes para trabajar en la empresa y dio rienda suelta a la instalación de la planta sin el necesario estudio de impacto ambiental. Otro colaborador es el gobernador De la Sota, que abre sus puertas para la instalación de dos plantas, una en Malvinas y otra en Río Cuarto. Y por último, la Presidenta de la Nación, Cristina Fernández de Kirchner, celebró ‘con bombos y platillos’ que la empresa que concentra el monopolio de las semillas transgénicas y agrotóxicos en el mundo halla elegido nuestro país para desarrollar su plan de saqueo y contaminación, sin restricciones ni regulaciones”.
A su vez, el periodista y ambientalista Oscar Di Vincenci, que ha sufrido las consecuencias físicas de las fumigaciones y lucha contra este tipo de acciones en la localidad bonaerense de Alberti, declaró: “Pasan y nos fumigan como se les canta. Un día pensé que había que registrarlo, ese día fue el 2 de enero de este año. Llevé una cámara para filmarlos, pensando que iban a apelar a su sentido común. Pero este fumigador pasó por encima nuestro como si fuéramos cucarachas. Creo que en los últimos tiempos es preferible vivir en Callao y Corrientes que en Alberti o en cualquier pueblo del interior. Antes se podían robar choclos en el campo, hoy te robás un choclo y te agarrás una cagadera por 15 días porque está lleno de veneno. Pero no vamos a aflojar en la lucha, esta gente [por Monsanto] va a tener que empezar a cagar al trote”.
Son las 19.30. Percusiones musicalizan la estadía de los manifestantes sobre el asfalto de Callao. Móviles de televisión hay pocos. La avenida ya está desierta varias cuadras más allá de la Casa de la Provincia de Córdoba, pues los medios ya han dado la alerta de que “hay un corte”. En eso: “¿Sabés? -dice con severidad un oficinista que está de paso a otro oficinista- Acá la cosa es algo menor, una cosa muy chiquita. Pero eso sí, los que están acá están dispuestos a cualquier cosa…”
Fuente: http://www.marcha.org.ar/1/index.php/nacionales/94-ambiental/2927-monsanto-va-a-tener-que-empezar-a-cagar-al-trote