
A 10 años del primer portazo al saqueo
La famosa consulta popular de Esquel, realizada el 23 de marzo de 2003, marcó un hito en la lucha contra los despojos ambientales en manos de las multinacionales.
Por Lea Ross (@LeandroRoss)
Esquel es un punto donde se movió el primer pié, aquella que dio el primer patadón en la cara al saqueo multinacional. Desde entonces, quizás como un aleteo de una mariposa metida en algún rincón patagónico, trajo como consecuencia una fuerza huracanada que se presenta en algunos lugares más recónditos. El término esquel deriva de una enunciación de la comunidad tehuelche que alude a las plantas del abrojo. A su vez, según la Real Academia Española, el abrojo deriva del latín y significa “Abre los ojos”.
Esquel se encuentra en plena Cordillera de los Andes, en territorio chubutense, más al sur de Bariloche y a un costado de Trelew. Es considera como una ciudad con alto valor económico y de atracción, gracias al turismo, el esquí, los parques nacionales y la salida del tren La Tronchita. Pero ninguno de sus cualidades geográficos le resultó tan apetecible que uno de sus cordones montañosos, de nombre homónimo al pueblo, por parte de una empresa de otras tierras.
La canadiense Meridian Gold ofreció su propuesta de 120 millones de dólares para instalar un emprendimiento de minería a cielo abierto en dicha región cordillerana, con el afán de extraer el apreciado oro, a tan sólo siete kilómetros del pueblo. Con esto incluía el correspondiente procesamiento del mineral hasta obtener unos 3 millones de onzas de oro en total. El proyecto hubiera durado unos diez años, o sea hubiese cerrado este año.
Cianuro, dique de cola, agua, escombros por voladuras de las rocas. Los vecinos comenzaban a inquietarse. Al informarse, el pueblo se despertó en un santiamén. Mediante marchas, asambleas y repartición de volantes, Esquel preparaba su historia. Finalmente, la presión social ejerció una respuesta municipal. Se lanzó una consulta popular no obligatorio eligiendo por el Sí o por el No al emprendimiento minero.
Aquel 23 de marzo de 2003, el 81 por ciento de los votantes (11.046 de los 13.607 que había votado en aquel entonces) votó por el No. La algarabía se desbordó en las calles. Fue el primer triunfo argentino en contra de la mega-mineria. Pero también del saqueo ambiental a manos de las multinacionales.
Hoy, hace cuatro años que la Meridian fue absorbida por la Yamand Gold, y Esquel sigue latente a cualquier amenaza. Pero sin dejar de lado su alegría de una década. El jueves pasado, el Consejo Deliberante de la ciudad aprobó por unanimidad la declaración de los festejos por los Diez Años de la Consulta Popular como de “interés municipal”. Y es que el “Esquelazo”, por llamarlo de alguna manera, fue el inicio de empuje y reacción en que distintos ejes comenzaron a tambalear el tablero de ajedrez. Así quedó encarnado en el pueblo de Famatina y Chilecito, cuando en los años de 2006 y 2007 lograron frenar la instalación de la Barrick Gold en la provincia de La Rioja. En Catamarca, el pueblo de Andalgalá logró dar un freno a los proyectos de Agua Rica, luego de una pueblada en respuesta a la represión ejercida contra la comunidad en febrero de 2010. Su lucha sigue latente contra el emprendimiento de Bajo La Alumbrera.
El año pasado, 2012, el país fue testigo del levantamiento cordillerano con el fin de evitar la destrucción de las montañas, mediante los famosos cortes selectivos en las rutas seleccionas por las mineras para transportar sus elementos requeridos (explosivos, químicos, etc). Tinogasta, Cerro Negro, Andalgalá y Famatina nuevamente, fueron algunos escenarios dispuestos a levantar tierra. Por desgracia, la represión policial quedó reforzada como así también la tercerización de la misma, en donde la división de los pueblos, con la promesa de puestos de trabajo permanentes, o el uso de punteros, recrudecieron aún más el conflicto. Unos ejemplos fueron los desalojos en los cortes, las detenciones arbitrarias o la aparición de los “anti-cortes” o “cortes pro-mineros” en Andalgalá, restringiendo la entrada a cualquiera que quisiera entrar al pueblo. También no hay que olvidar lo sucedido en Rawson, en noviembre del año pasado, acerca de la represión del sindicato de la UOCRA contra los manifestantes del nuevo marco regulatorio provincial. Sin embargo, tampoco se puede olvidar de otro triunfo: en junio de ese mismo año, el pueblo neuquino de Loncopué también dio su portazo a cualquier proyecto mega-minero, con un 82 por ciento a favor de dicha medida mediante el avance una consulta popular obligatoria.
En Córdoba, ese mismo año de 2012, se puso sobre el tapete el rol que le tocaba al modelo sojero de mono-cultivo, mediante la encarnación judicial de la lucha de las Madres de barrio Ituzaingó, y que hoy se espera la “causa madre”. Además, la auto-determinación de los vecinos de Malvinas Argentinas, contra la instalación de la planta procesadora de semillas más grande de Monsanto, llevó a poner en descubierto todo lo que hay detrás de un gigante de humo. Aún cuando Monsanto ya se había instalado en Argentina.
Nilda Bulzoni, integrante de la Asamblea de Vecinos Autoconvocados de Esquel, manifestó al portal web Alba TV sobre el rol que le tocó a posteriori a la organización del mencionado pueblo: «Aceptamos ese reconocimiento porque esta lucha nos trasciende y genera lazos, está ligada a muchas otras luchas en nuestra Latinoamérica codiciada por las multinacionales. No es casual que a lo largo y ancho de Argentina hayan surgido formas de organización en defensa del agua y la tierra, en Esquel el enemigo se llama Yamana Gold pero hacia el norte es Barrick y en muchos lugares Monsanto».
Así como en Andalgalá nace Radio El Algarrobo, de alguna manera la radio con mayor resistencia en nuestro país, o el portal web www.noalamina.org, impulsada por la propia asamblea de Esquel y que mantiene vigente toda la actualización sobre problemáticas mineras a nivel nacional, la comunicación a sido el contrapeso de la mentira presente. La verdad se vuelve horizontal, mientras que la mentira sólo se mantiene cuando se impuesta de manera vertical.
Esquel había sido fundada en el año 1.906, cuando por aquella región había arribado el telégrafo.