
Detenidas por defender una bandera: entrevista a Candelaria Lacour
Dos manifestantes, Eugenia Zuleta y Candelaria Lacour, se encuentran acusadas de “resistencia a la autoridad”. Ambas mujeres fueron apresadas durante la resistencia al desalojo que pretendió realizar la Policía de Córdoba en la localidad de Malvinas Argentinas. Ninguna de ellas tenía antecedente alguno. A partir de ahora, la acusación se encuentra en proceso y las acusadas deberán esperar a que las llame la Fiscalía a cargo para ir a declarar.
A Eugenia la apartaron del cordón humano de adelante y la detuvieron. Candelaria, por su parte, fue detenida por intentar recuperar una bandera -metáforas aparte- que había sido sustraída por personal policial durante el operativo.
“A mí me detuvieron cuando trataba de recuperar la bandera. Unos cumpas se la logran llevar y cuando estaba volviendo al grupo, los policías empiezan a agarrar las gomas que cortaban la ruta. Yo empiezo a discutir con uno de ellos. Cuando me di cuenta, tenía a unos ocho policías alrededor mío. Traté de irme pero me agarraron dos del ETER. Luego vino una mujer policía, y esa sí me hizo bastante mal”, recordó Candelaria al entrevistarse con Ecos Córdoba.
Según relató a este medio, les pintaron “un montón de veces los dedos, ya ni me a
cuerdo cuántas pero seguramente unas 4 veces. Cada vez que entrábamos y salíamos de un lugar”.
Respecto al trascendido que se había dado a conocer relacionado a la prohibición de las detenidas de volver al corte, Candelaria señaló que tienen una orden de restricción y que no pueden volver al predio de Monsanto hasta nuevo aviso.
“Yo pregunté y me dijeron que tengo que hacer yo toda la movida en la Jefatura de Policía para que me saquen la restricción (…) En estos días me voy a juntar con los abogados para ver si alguno quiere hacer el seguimiento de mi causa”, señaló Candelaria Lacour, estudiante de 5to años de la Escuela de Ciencias de la Información de la UNC.
Estadía en la UCA
Al momento de la detención, ambas jóvenes fueron llevadas inmediatamente a la Comisaría de Malvinas Argentinas, para luego ser trasladadas a la UCA.
“En la comisaría de Malvinas había una policía que era muy violenta. Ya adentro de la UCA nos trataban como un detenido más. Ahí ya no importaba de dónde veníamos y fue un poco más tranquilo el trato”, indicó Cande.
Tanto Candelaria como Eugenia permanecieron detenidas más de 12 horas.
“Primero entramos y nos llevaron a un cuarto con un médico y dos guardiacárceles. Allí nos dijeron que nos quedemos desnudas manos a la pared. Te revisaban toda entera… De ahí nos llevaron a la parte de mujeres”, relató la compañera.
Rejas… un pasillo… en el fondo el baño.
A las manifestantes les tocó compartir una celda mediana con tres presidarias más. La celda tenía cuatro camas cuchetas. Al lado había otra celda con más camas y seis presas.
A las 17 se abrieron las rejas y pudieron compartir el espacio con otras mujeres detenidas. Aprovecharon para ir al baño y les dieron una jarra pequeña con mate cocido y un alfajor para cada una como merienda.
“Adentro las pibas una masa, nosotras llegamos desabrigadas, no teníamos colchón ni frazadas así que las presas nos dieron abrigo y cigarrillos. No todas nos dieron el mismo trato pero en general buena energía. Las que hacía más tiempo que estaban adentro eran muy unidas”, recordó Cande.
Alrededor de tres horas más tarde les sirvieron la cena: arroz con algo que se decía llamar hamburguesa de pollo “pero era una mentira”. Luego, naranjas para todas.
En ese momento comenzaron a escuchar la marcha que venía a pedir su liberación.
“Estaba medio bajón yo. Me agarraba la tristeza de no saber qué iba a pasar. No entendía mucho la situación, no sabía qué firmaba y qué no… Pero cuando se empezaron a escuchar los bombos nos pusimos muy contentas. Nos dieron esperanza”, remarcó la compañera detenida.
“No se podía hacer mucho bardo pero cuando llegó la marcha justo el pabellón de hombres estaba en una misa evangelista, por lo que empezaron a cantar y aplaudir. Nos prendimos en esa justo con la llegada de los bombos”, puntualizó la Cande.
Las chicas indicaron que a las guardiacárceles no les gustó y cuatro de ellas entraron a la celda a decirles –de muy mala manera- que se callaran.
“Una de las guardiacárceles en particular a mí me trató muy mal cada vez que me ponía las esposas para ir a habar con el abogado. Nos insultaba y nos decía que nos comportemos, que estábamos detenidas y que teníamos que acatar sus órdenes”, rememoró.
Candelaria contó además que les costó mucho pedirles cosas a las guardiacárceles.
No tenían colchón y tampoco frazada. Se lo pidieron una, cinco, diez veces, y no les respondían. Recién a las 21 les dieron dos colchones “que en realidad los tuvimos que poner juntos y compartir la cama porque realmente era muy delgado y nosotras teníamos mucho frío”.
Finalmente, cerca de las 23, fueron nuevamente trasladas a la Comisaría de Malvinas Argentinas para que sean liberadas.
Mirá el video que muestra el momento en que liberaron a las compañeras Eugenia Zuleta y Candelaria Lacour en la Comisaría de Malvinas Argentinas: Ver VIDEO