
Exprópiese
La Legislatura provincial aprobó la expropiación y construcción de viviendas para villa El Bordo. Se marca un antecedente en la lucha por la vivienda digna y contra la especulación inmobiliaria.
Por Lea Ross (@LeandroRoss).
Lágrimas y abrazos adentro del recinto. Así se vivió a penas se aprobara el proyecto de expropiación de villa El Bordo. Lo que era una decisión legislativa predecible, terminó en el quebranto de un llanto luego de un sueño que se volvió realidad. “¡La tierra es nuestra!” se gritaba en los balcones de la Legislatura, en medio de tanto torbellino de aplausos.
“La verdad es que estamos muy emocionados”- apunta Ricardo Molina a ECOS Córdoba-. Y esto sigue”. Ricardo lleva cuarenta años viviendo en villa El Bordo. Nació en ese barrio y sus propios padres luchaban por la expropiación: “Mi abuelo se fue y muchos abuelos se fueron con la esperanza de que éste sueño se hiciera realidad. Y como nieto de ellos, hoy lo pude ver en realidad”.
El proyecto de ley Nro. 13.835/E/14, aprobado por todos los partidos políticos presentes, constata según el parlamento de declarar utilidad pública y sujeta a expropiación un fragmento de terrenos, que abarcarían unas dos hectáreas, dentro del loteo “El Panorama”, es decir El Bordo, para la “regularización dominial y saneamiento de títulos de espacios comunitarios y terrenos destinados a viviendas”.
“Esto significa el ordenamiento de los terrenos y la construcción de viviendas dignas”, sostiene la legisladora Marta Juárez del Frente Cívico. “También estamos pidiendo por la expropiación de Villa Siburu, que está en las mismas condiciones que el de El Bordo, en donde todo el negocio inmobiliario va avanzando”. La legisladora resalta que en Córdoba hay alrededor de 300 barrios que padecen problemáticas en materia de vivienda. “Pero lo bueno de esto es que se logra organizándonos y luchar por nuestros derechos; solo no viene nada, nadie nos regala nada”.
“Es como abrir la puerta a la lucha. Ha sido duro llegar hasta acá. Era un objetivo que parecía imposible. Porque teníamos unas empresas que nos asustaban muchísimo por su dinero. Y la Municipalidad y la Provincia nos tenían olvidado. Y gracias al empeño y a la fe y la unión hemos conseguido esta juntada”, sostuvo Ricardo.
Martín, integrante de la Asamblea vecinal El Bordo, resaltaba sobre los problemas vigentes en el barrio, más allá de las amenazas de los especuladores: “No podíamos pedir gas, no podíamos pedir cloacas, la luz la pusimos nosotros a duras penas. Pero no podíamos hacer nada de eso porque no teníamos un papel que dijera que nosotros éramos los legítimos dueños”.
“Y ahora queda urbanizar el barrio, para acabar con los desagües, para los servicio de agua, de luz y de gas. Esto nos hace muy felices porque ahora sí vamos a ser titulares, legítimamente con papeles, porque nosotros somos dueños de años”, apunta Ricardo.
Durante los últimos dos años, el barrio padeció todo tipo de presiones y amenazas con el afán de desalojarlos. A nivel judicial, la fiscalía del distrito 4 turno 6, Jorgelina Gutiez, es quien estuvo a cargo de partir las órdenes de desalojo. El último hecho ocurrió a mediados de noviembre del año pasado, donde la propia policía cordobesa e infantería demolieron a mazazos una casa pre-fabricada, donde vivía una familia, en plena madrugada.
“A partir de ahora la fiscal ya no podrá hacer nada”, sostiene la legisladora Juárez. “Ya fue aprobada por la Legislatura, se reglamentará rápidamente, lo que no es rápida es la escritura porque lleva tiempo”.
“Mi abuela, y la abuela de muchos, se fueron con el sueño de que a lo mejor un día que la tierra que ellos empezaron a trabajar y la casa que ellos han podido levantar sea nuestra en papeles”, declara Martín. “Y hoy es un pasito que hemos dado hacia ese sueño. Es un paso grande, pero aun falta mucho por hacer”.
“Este es un ejemplo para Defendamos Alberdi, para Villa la Maternidad, para Villa Siburu, para todos esos barrios que están como nosotros, que unidos, peleando y presionando, haciéndose ver y saliendo a la calle y no callándose la boca se puede conseguir estas cosas”, declara nuevamente Ricardo.
Laura es otra vecina de El Bordo. Una de las tantas mujeres con lágrimas en los ojos. Asegura que “toda la vida” padeció las amenazas de desalojo. “Siempre venía uno y otro que nos querían sacar. Pero ahora estoy más tranquila, porque ahora nadie más nos podrá correr”. Laura comenta que lleva treinta y dos años viviendo en el barrio; su marido, cincuenta. Allí nacieron sus hijos y sus nietos. Uno de éstos últimos es Nahuel, de diecisiete años de edad, que también declaró para ECOS: “Me da mucha alegría saber que el barrio y mi familia puedan seguir viviendo allí, que no vengan gente con plata para sacarlos del lugar donde viven mucho tiempo”.
Villa El Bordo está ubicada en el noroeste de la ciudad de Córdoba, pegada a la intersección de la avenida Colón y Zipoli. Por allí, viven alrededor de 82 familias. Por esa zona, están instaladas dos de las empresas que ocupan un verdadero espacio dentro del negocio inmobiliario: GAMA SA y GNI Propietarian.
“Estas empresas desarrollistas se querían meter en nuestras tierras porque ahora tienen un valor económico. Para nosotros, tiene un valor histórico”, señala Martín. “No nos importaba la plata que nos ponían sobre la mesa, nosotros queríamos seguir viviendo en nuestras casas, en las casas que construimos de a poco”.
“Hoy (los legisladores) hicieron lo que tenían que hacer. Y se lo agradecemos. Pero hace dos o tres años atrás, y hace muchos años atrás, nos tenían olvidado. Conseguimos que nos miraran, por la pelea, por la lucha, por la resistencia, por la unión, por la fe y por el corazón”, detallaba Ricardo.
Ya contentos con lo obtenido, vecinos y militantes sociales presentes regresaron a festejar por el triunfo, dejando un dedo en la llaga a la amenaza especuladora.
Audio-informe, con testimonios de los vecinos:
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