
Germán Pratto: «Era prácticamente imposible que saliera aprobado»
El Secretario de Ambiente aportó su mirada y algunos datos sobre el trasfondo que provocó la reprobación oficial del estudio de impacto ambiental de Monsanto. Los puntos viciados sobre el manejo de los Residuos Peligrosos. El enigma numérico del consumo del agua.
Algunos dijeron: “Uh, va a producir agroquímicos contaminantes”… ¡Nada que ver! Van a producir semillas de alta calidad.
– José Manuel De la Sota, en el programa El Show de La Mañana (17/07/2012)
“¿Desean tomar café?”, nos pregunta la secretaria. Le respondimos positivamente. “¿O prefieren que tomemos mate?”, nos re-truca Germán Pratto. Cambiamos de opinión y optamos por lo segundo. Inmediatamente, entramos a su oficina. “Todavía no sé dónde poner los cuadros de Perón y Evita”, nos puntualiza.
Germán Pratto está a cargo de la Secretaría de Ambiente de la Provincia de Córdoba. Viene ejerciendo el cargo desde hace dos meses. Su actual ocupación es fruto del cambio de gabinete ordenado por el gobernador José Manuel De la Sota, en los momentos posteriores a una de las noches más oscuras que vivió Córdoba. Anteriormente, Pratto ejercía su cargo como intendente en Morteros. La semana pasada, se convirtió en una de las figuras de la semana al rechazar el Estudio de Impacto de Ambiental (EIA) presentada por Monsanto para su planta procesadora en Malvinas Argentinas. Fue sentenciada por ser “reiterativa, insuficiente” y de baja calidad técnica, sin mencionar que no proporcionó “las respuestas a los impactos negativos que la actividad genera”.
A una semana de la inesperada decisión, con grabadores en funcionamiento, y el registro de una filmadora, ECOS Córdoba comenzó a puntualizar los aspectos detrás de un portazo oficial a una de las multinacionales más cuestionadas del mundo.
ECOS – ¿Cómo sigue la gestión en materia de esta problemática después del rechazo al EIA que presentó Monsanto?
GP – De algún modo, uno trata de trasladar lo que fue la responsabilidad como intendente a la hora de resolver problemas a la gente. Cuando el gobernador me ofreció el puesto, sabía que había temas urgentes en la agenda. Uno de esos temas fue la radicación de Monsanto. De todos modos, eso no tiene que impedir que podamos proyectar desde lo que tiene que ver con la Secretaria de Ambiente este corto plazo hasta 2014 y mediano plazo para estos dos años de gestión. Y dejar planteado un largo plazo para la gestión que venga. Sabíamos que el mejor de los modos, en principio contener las urgencias de la gente. Lamentablemente, el tiempo de la gente no es el tiempo del Estado. Por eso, cuando vino la gente del Acampe de Malvinas, mi intención fue recibirlos, escucharlos, tomar conocimiento de lo que pasaba, contenerlos y darles las garantías que íbamos a actuar y a conciencia con total responsabilidad.
Hace unos días me preguntaron que cuánto había de político en la resolución del estudio de impacto ambiental. Yo lo que les decía era que, por un lado, en la previa era contener a la gente para garantizar la paz social. Y por otro lado, darle el respaldo necesario a la gente de la Comisión Técnica Interdisciplinaria (CTI) para que puedan trabajar profesionalmente a conciencia. Ese ha sido el rol en lo político. Con todo el respaldo del ministro de ambiente Fabián López y con todo el conocimiento del gobernador.
Todavía quedan muchos temas para tratar a corto plazo: las sierras chicas, Porta, el tema de Bouwer. Seguramente los iremos abordando con el mismo nivel de responsabilidad. Con distintas aristas, por un lado con la parte técnica-profesional, tratando siempre, como dijo el gobernador, de introducir más actores sociales para tener más legitimidad a la hora de tomar decisiones, y siempre dentro del marco de lo legal.
Ley complementaria
En el discurso realizado por De la Sota en la Unicameral, durante la apertura del ciclo legislativo de éste año, se especificó la creación de un proyecto de ley que sea complementaria a la Ley Nacional de Presupuestos Mínimos de Ambiente. “Este nuevo proyecto legislativo propone que sea la primera provincia que actualice su marco normativo ambiental centrándolo en la idea de convivencia ambiental provincial”, aseguraba el gobernador en aquel entonces.
ECOS – ¿Van a esperar la adecuación de la Ley Provincial de Ambiente a la Ley Nacional, como lo había anunciado De La Sota?
GP – Ustedes saben que entre la Ley Nacional de Ambiente y la Provincial había ciertas asimetrías que se prestan, de algún modo, a algún problema de interpretación o de confusión. La ley provincial es anterior a la ley nacional y nos parece apropiada la decisión del gobernador de generar una ley complementaria. Que no solamente adecue algunas cuestiones a la ley nacional, sino que en algunos casos puede ser superadora. Entre ellas, la evaluación de impacto social. Cuando uno mide todos los niveles de impacto que hay en una radicación, a la hora de presentación del impacto ambiental también es necesario el social. En ese caso, esta la posibilidad de arbitrar distintos modos de participación social, como son las audiencias o las consultas populares. Y también esta la posibilidad de generar, a nivel del CTI, una comisión con mayor representatividad y con la posibilidad de incorporar, en algunas cuestiones particulares, distintas ONGs.
ECOS – Eso va en vía de modificar la CTI, ¿no?
GP – Estamos trabajando, por un pedido del gobernador y del ministro, en la conformación de uno más plural de la comisión. Y esto responde en incorporar espacios de diálogo con distintas organizaciones. Y entre los pedidos tuvo que ver con cuestiones relacionadas con el estudio de impacto ambiental, que seguramente los estaremos viendo.
Ese perno llamado Monsanto
En aquel comienzo de gestión, Pratto arribó la Secretaría de Ambiente en unos pasillos donde se hablaba todo el tiempo de Monsanto. “Monsanto, Monsanto, Monsanto”. Aterrizó con una problemática en donde su antecesor, Luis Federico Bocco, aprobó el proyecto de construcción de la planta en Malvinas, bajo la aceptación de la CTI, firmada con el decreto 595. Decreto declarado por la Cámara en lo Laboral como anti-constitucional y arbitrario.
ECOS – ¿Cómo tomas la postura de la Justicia sobre el decreto 595?
GP – En cuanto a la resolución judicial, no hemos hecho un análisis para atrás. Esta en el ánimo mío, y creo que en el resto de mis colaboradores, tomar decisiones para adelante. Lo que tuvo que ver con el resultado del EIA tendrá que ver con eso. Sí tenemos que acatar una resolución de la justicia. El dictamen judicial sobre la CTI y la resolución de la Secretaria sobre el EIA automáticamente disparan la situación de la suspensión firme en cuanto a la obra civil.
ECOS – ¿Se vuelve a foja cero?
GP – Creo que es una decisión estratégica de la empresa. El nivel de información y opinión en torno a la radicación de la empresa no es la misma que el de hace un año y medio atrás.
ECOS – ¿Qué seria “estratégico”? ¿Adaptarse a la nueva ley? ¿Para Monsanto sería estratégico?
GP – Muchas de las actividades propuestas generan distintos niveles de impactos. El EIA trata de ver como la empresa las va a mitigar. Obviamente que la calidad de esas mitigaciones tiene que ver con determinados costos. También es una decisión de la empresa del que cuáles serían los costos para no trasladarlos a la sociedad. Hoy por hoy, lo actuado es de público conocimiento. El resto de las determinaciones de la empresa cuenta por ella. Soy una persona que lee los medios de comunicación y hay una primera lectura donde la empresa menciona en presentar un nuevo estudio.
El problema de los Residuos Peligrosos
Según unas observaciones realizadas por la Secretaría de Ambiente, Monsanto estipula en su EIA la cantidad y calidad de Residuos Peligrosos que produciría la fábrica en Malvinas, pero no especifica cómo serán almacenados ni qué tratamientos recibirán.
ECOS – Monsanto siempre habla sobre su planta en la localidad de Rojas (provincia de Buenos Aires) para defenderse en Córdoba. Sin embargo, tenemos por un lado su rechazo por parte de la intendencia de Río Cuarto y, por el otro lado, su freno judicial y político a nivel provincial.
GP – Yo creo que en cuanto a lo de Río Cuarto ha sido una decisión estrictamente política, más allá si estuvo bien o no. En cuanto a lo que tiene que ver con Rojas, desconozco las distintas estancias a las cuales se abordado hasta la radicación.
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Hace poco, la planta de Rojas volvió a ser noticia en Córdoba debido a un artículo publicado en La Voz del Interior, abduciendo que Monsanto, junto con una cooperativa eléctrica, se encargarían de producir energía limpia a partir de los desechos de la fábrica. “Si se aplicara en Córdoba una iniciativa similar, podría alcanzar para abastecer de luz a Malvinas Argentinas”, aseguraba la nota.
Sobre ese punto, Pratto asegura “que no es una alternativa presentada en el EIA en Córdoba. En el estudio presentado para Malvinas, se hablaba de alternativas de utilización para abonos o alimentos de ganado, pero sin especificar a donde iban esos residuos sólidos que son 250 toneladas diarias. Es lo mismo que lo que genera una ciudad de 250.000 habitantes. ¡Pero todo ese residuo se produce en una localidad de 13.000 habitantes! Entonces, termina siendo un tema central (sobre cuánto son los desechos sólidos que produciría la planta)”.
ECOS – ¿Pero el estudio lo toma como algo simple para el tratamiento?
GP – Tal cual. En algún punto lo toma como sub-producto. Cuando en realidad, desde la mirada de los técnicos del CTI, eso es un desecho. Es un sub-producto cuando tiene valor de mercado.
ECOS -¿Entonces pasa a ser Residuos Peligrosos?
GP – Bueno, en el caso de Residuos Peligrosos en el estudio se habla lo que dice el dictamen, en baja profundidad. En la provincia, hay operadores de Residuos Peligrosos que se encargan de tratarlos y, a la vez, transportistas para retirarlos. La empresa dice que los residuos del curado van a estar en tambores, es decir: aislados, que van a ser retirados por transportistas, habilitados por la Provincia, más un operador. Pero en ningún caso, se presenta ningún convenio con ninguno de estos dos tipos. No siendo muchos los operadores para estos servicios, se saca la conclusión que no esta la profundidad necesaria en este tema.
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Los análisis que transcribió la Secretaría de Ambiente estipulan lo siguiente: “En realidad están diciendo que lo harán cumpliendo la norma y no especifican qué tipo de tratamiento se va a utilizar y quienes son las operadoras capaces de darle disposición adecuada a los residuos que declaren generar. (Básicamente residuos agroquímicos)”.
Un enigma pasado por agua
ECOS – ¿Se sabe cuánta agua se va a gastar en la fábrica?
GP – Hay un desfasaje en cuanto a la cantidad de metros cúbicos que están aplicados al proceso productivo y los demandados. No esta cerrado.
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He aquí los números del desfasaje:
Según los análisis realizados al EIA, Monsanto asegura que durante el funcionamiento de la planta se gastaría 100 metros cúbicos en la primera de las cuatro fases; 300 metros cúbicos en el caso de la cuarta fase.
El problema aquí se radica en el destino de ese derroche. En el EIA, según lo que observó la Secretaría, la planta utilizaría agua para uso industrial de 44 metros cúbicos mensuales, es decir 1,5 diarios. A eso, se le suma los efluentes cloacales. En el permiso otorgado por la Secretaría de Recursos Hídricos en 2012, los volcamiento cloacales serían de 11 metros cúbicos diarios. Sin embargo, en el EIA asegura que serán de 14 metros cúbicos. Si se toma como cierto el número presentado a Recursos Hídricos, el industrial y los efluentes sumarían en total 12,5 metros cúbicos al día.
El resto de los cien -87,5 metros cúbicos diarios- no está especificado y por ende el derroche es un misterio.
Un posible destino sería para el lavado de las piezas luego de cumplir el proceso. De hecho, una observación de la Secretaría extrajo un curioso fragmento del EIA: «El efluente industrial que es generado por el lavado de piezas de proceso serán gestionado como residuos peligrosos… al tratarse de una actividad esporádica no es posible estimar con precisión los volúmenes generados (sic)».
Si fuera así, esa agua tendría que ser gestionada como Residuo Peligroso, tal como señala el EIA, aunque no especifica cómo se realizaría el tratamiento del mismo.
Además, Recursos Hídricos autorizó a Monsanto solo una perforación para extraer 2.250 metros cúbicos de agua por año. Cifra que es muy inferior a lo estipulado en materia de consumo para la primera y cuarta fase.
Y aquí viene la gran sorpresa: según lo calculado por la propia Secretaría de Ambiente, si los obreros de la planta trabajan veinte días por mes durante el periodo operativo –que son de octubre hasta agosto o septiembre- se necesitaría 20.000 metros cúbicos de agua por año. ¡Diez veces más de lo que promete que va a gastar Monsanto!
ECOS – ¿Cómo es posible que Monsanto, siendo una multinacional, presente un estudio con tantas falencias?
GP – Yo creo que es por lo que acabo de decir: son decisiones estratégicas. Seguramente la empresa hará los análisis de situación necesaria. Desde mi punto de vista, han sido decisiones estratégicas, que tienen su nivel de impacto en lo que fue la determinación del CTI y la resolución consecuente.
ECOS – ¿Y la credibilidad social?
GP – No me animo hablar de la credibilidad sobre la empresa, que lo estará estudiando la propia empresa. Sí me animo hablar de credibilidad en cuanto a equipos técnicos y funcionarios públicos. Yo entiendo que se ha actuado con toda la transparencia y responsabilidad que ameritaba la situación. Pero lo hacíamos sabiendo que estábamos en el ojo de la gente, en el ojo de la tormenta, en un tema con mucho nivel de exposición. Y, probablemente, merito de esto ha sido de las organizaciones sociales que se han abocado en el tema y que dieron el nivel de exposición a éste tema.
“Es difícil que el gobernador se sorprenda de mi decisión”.
ECOS -¿Sentiste que alguien te faltó el respeto por la decisión que tomaste?
GP – No, en absoluto. Hay una situación: como partes de Unión por Córdoba, veníamos sosteniendo la necesidad de integrar jefes municipales al gabinete. Porque entendemos que los problemas cotidianos son otras. Cuando el gobernador nos ofreció los espacios, nosotros teníamos que decir que sí. En esto, el gobierno maneja los lineamientos y respaldos necesarios. Y las decisiones devienen de la impronta del propio funcionario. Es difícil que el gobernador se sorprenda por la decisión de un funcionario. Ahora, lo que sí les puedo decir es que esta impronta que se vino en los últimos días tiene que ver con un modo de gestión publica, que tiene que ver un compromiso con la relación con las ONGs y con las organizaciones sociales. Vamos a tratar abordar temas urgentes como los desmontes y ser lo más rígidos posibles con eso que esta terminando con lo poco que quedan de los bosques nativos.
ECOS – ¿Qué importancia tuvo el fallo de la Justicia?
GP – De algún modo descomprimió la parte social, que no es un tema menor. La obra civil estaba paralizada, pero descomprimió la parte social. En cuanto a la resolución desde el punto de vista técnico, nosotros estábamos tranquilos en cuanto a que el estudio que teníamos tenía ciertas falencias, y que era solo cuestión de tiempo de tomar conocimiento de cada una de las situaciones, de charlar con los actores para que se diera este nivel de respuesta. Con un dictamen critico, era prácticamente imposible que saliera aprobado.
ECOS – Entonces hubo un cambio en materia de análisis del EIA.
GP – Creo que sí. Los dirigentes nos debemos siempre ir replanteando qué cuestiones hay que incorporar a la gestión o fortalecer. El gobernador ha hecho una lectura relacionado a la convivencia y a la cuestión ambiental. Y realmente es un tema que para nosotros nos sentimos compenetramos.
ECOS – ¿Cómo se trabaja con las organizaciones sociales?
GP – Yo creo que la instancia minima es el diálogo. Es increíble de cómo las mesas de dialogo surgen medidas superadoras. En la medida en que podamos ir tomando decisiones conjuntas, sin vulnerar o avasallar los espacios de cada uno, lo podremos ir avanzando. Es decir: ni el Estado queriendo reemplazar las funciones de la ONGs, ni las ONGs arrogándose al rol del Estado. Si no respetamos niveles de independencia, se va a desvirtuar los niveles de participación.
ECOS – ¿Monsanto no se contacto con usted en algún momento?
GP – No. Nosotros no tuvimos comunicación, se le acercó lo que salieron en los estudios y la resolución de la CTI, esa fue la información que recibimos.
ECOS – ¿Tenías conocimiento de qué era Monsanto antes de ser Secretario de Ambiente?
GP – No… mi zona es lechera, no agrícola. No vengo de familia de productoras agropecuarias. Conozco las publicidades de Monsanto o Singenta cuando vas por la ruta. Sí había escuchado en la época de las retenciones del 2008. Y después de la presentación del gobernador.
Desmontado
ECOS -¿Cómo se avanza con respecto a la Ley Provincial de Bosques?
GP – Estamos afortunadamente en una instancia en donde creo que se ha recuperado espacios de dialogo con el gobierno nacional. En especial con la Secretaria de Ambiente. Y de ahí estamos rebajando con las asimetrías y las distintas zonas que se han estado planteando y una suerte de sinceramiento en cuanto al ordenamiento territorial. Muchos lo plantean por una cuestión presupuestaria. Yo no lo aprobaría por eso, sino desde el punto de vista que sea tangible en cuanto a los bosques nativos, en la medida de unificar criterios y neutralizar los desmontes y no llegar tarde. En la medida en que podamos trabajar en procesos de reforestación y recarga de acuíferos para que se mejore del drenaje del agua de lluvia.
ECOS – Mencionabas antes de la entrevista sobre Cruz del Eje…
GP – Hay un pedido del gobernador para las plantas de tratamientos de residuos peligrosos. Tiene que ver con la idea de acabar con los basurales a cielo abierto. Y en lo que concierne al norte de Punilla y Cruz del Eje evitar la quema de basurales a cielo abierto. Todos los esfuerzos que puede hacer la Provincia son insuficientes si no contamos con la ayuda de los intendentes y de los distintos actores sociales. También está la página de la Secretaría de Ambiente para que la gente denuncie. Y todas las denuncias terminan en el correo mío. Por eso es importante que la gente colabore.
Extractivismo
ECOS – Con respecto al modelo extractivista, que es una realidad no solo nacional sino también latinoamericano, ¿cómo puede adaptarse Córdoba frente a esa realidad?
GP – Yo de algún modo discrepo cuando se habla de declarar la emergencia ambiental. Sí que hay que estar en estado de alerta. En la medida en que abordemos los temas con responsabilidad podemos entablar procesos de mejora, que no son de un día para el otro, para neutralizar este tipo de acciones. Yo creo que tenemos el marco legal. Creo que la Secretaria y las ONGs cuentan con los técnicos necesarios. El nivel de formación técnica que hay me dicen que si desde lo político trabajamos con responsabilidad y dedicación a diario podemos llegar a buenos resultados.
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En estos momentos, Monsanto estaría redactando un nuevo EIA para continuar con su posible “estrategia”. Los ojos atentos de muchos se mantienen abiertos y firmes.
EN MINA CLAVERO, UN ARBOL RELIQUIA QUE POSEIA EL Bº FUE CORTADO POR IGNORANTES QUE NADA SABEN DE LA VIDA! MEDÍA MAS DE 13 MT! LA GENTE AUN NO SE DA CUENTA, ME DA PENA QUE NO SE PONGA ATENCION A LA IMPORTANCIA QUE PRODUCEN ESTOS HECHOS CONTRA LA NATURALEZA! ALGUNOS HASTA SE RIEN SI LE DECIS ALGO. Y PASA TODO EEL TIEMPO!