
La caña transgénica: un «invento nacional»
La liberación comercial de caña de azúcar transgénica se adelantaría algunos años y así el modelo del agronegocio se reinventaría una vez mas en el sector agropecuario tucumano, esta vez, de la mano del supuesto desarrollo local y estatal de tecnología.
Por Vicente Pondal (*)
A pesar de los múltiples acuerdos y coincidencias que existen entre la multinacional Monsanto y la Estación Experimental Obispo Colombres (EEAOC), estamos en la antesala de lo que será la presentación de un «invento nacional». Se trata de una caña de azúcar resistente al herbicida glifosato, lograda a partir de métodos similares a los utilizados por Monsanto en soja y maíz y que requeriría la pulverización con Roundup (RR), un producto que día a día es cuestionado por comunidades y científicos alrededor del mundo que, por cierto, es vendido por la multinacional en cuestiónYa no sería entre 2014 y 2015 la liberación comercial de esta nueva caña, como decían los directivos de la EEAOC el año pasado (ver nota en web: ¿cuántas cucharaditas transgénicas le pongo? ). Ocurre que el 21 de marzo pasado, la agencia nacional de noticias, publicó que el Ministro de Agricultura de la Nación, Lorenzo Basso habló en la sesión en Tucumán de la Comisión Nacional Asesora de Biotecnología Agropecuaria, organismo que se encargaría de aprobar la comercialización en los próximos meses de la caña de azúcar resistente al glifosato. Además, recordó, que avanzar en la cuestión de la caña de azúcar transgénica fue un pedido expreso de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner, con el objetivo de favorecer el desarrollo del bioetanol de caña de azúcar.
La comercialización de este nuevo transgénico parece ser un hecho inevitable, puesto que en publicaciones del diario La Gaceta de Tucumán, el Jefe de la sección de biotecnología de la EEAOC, Atilio Pedro Castagnaro, mientras hablaba de «Agrobiotecnología Alfredo Guzmán», que es una empresa para comercializar productos como caña semilla, mencionó que: «…gracias a un importante subsidio del Ministerio de Ciencia y Tecnología de la Nación, estamos materializando este emprendimiento…»
Otra cifra importante para acompañar esta nueva ola de tecnificación del agro tucumano vendría del Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI) que diseñó una planta industrial de cosechadoras de caña de azúcar. La inversión alcanzaría los 900 millones de pesos. Así lo informó el ministro de Desarrollo Productivo de Tucumán, Jorge Feijó, en su encuentro con la ministra de Industria, Débora Giorgi a la agencia nacional de noticias.
En Tucumán hay dificultades para organizarnos y debatir este tipo de problemas, hay que ser conscientes que estamos, a la fecha, alejados de poder articular acciones concretas. La prueba de esto es que mientras en Córdoba las organizaciones sociales trabajaron con seriedad y lograron frenar la instalación de una planta de Monsanto, en nuestra provincia aún es poco y nada lo que certeramente conocemos del accionar de Monsanto y de otras empresas u organismos públicos en la materia transgénica.
Por medio de estas decisiones políticas y económicas se dejará de lado nuevamente el cuidado de la naturaleza y de los tucumanos que forman parte de ella, pudiendo generar cientos, sino miles, de barrios y caseríos fumigados con agrotóxicos. Y, como ocurriera anteriormente con la aprobación política de la soja RR, se priorizará ganar tiempo para hacer más pesos en lugar de salud en el grueso de la población. Así, mientras numerosos países en el mundo prohíben los cultivos transgénicos, Argentina los fomenta.
Fuente: Contrapunto Tucumán
(*) Integrante del grupo Pro-Eco