
La realidad vs. mentira
Bertolt Brecht decía: “El que no conoce la verdad es simplemente un ignorante. Pero el que la conoce y la llama mentira, ¡ese es un criminal!…”; cuanta sabiduría escrita hace tantos años por el poeta alemán y que lamentable que en la era de la hiperinformación los medios hagan de la mentira su oficio.
Podrían opinar de forma distinta cuando analizan los hechos, podrían incluso remarcar algunos aspectos más que otros, hasta podrían decir que les importa poco la vida y mucho más los negocios. Pero mentir, inventar hechos que no ocurrieron es una abyecta conducta que no da margen a las dudas a la hora de pensar lo que son.
Abundan fotos, filmaciones y testigos sobre lo ocurrido el miércoles por la mañana en las puertas de Monsanto en Malvinas Argentinas. Pero nada de esto les importó a las editoriales que no estuvieron allí, (que ni siquiera saben como llegar al acampe contra Monsanto), para opinar y escribir con tinta putrefacta he inventar lo que NO ocurrió.
Solo basta con ver la foto de tapa del diario con más grande formato de Córdoba para darse cuenta de que se esta hablando. Ese diario se reserva para excepcionales momentos la imagen tan grande y cuando debería haber mostrado a los atacantes del acampe (osea la UOCRA), muestra a las personas que se defendieron de la agresión cobarde de quienes se camuflaron de obreros para atacar.
Solo con hacer un simple recuentos de heridxs nos daría la pauta de lo que verdaderamente ocurrió. Si los agresores fueran lxs que resisten a Monsanto, la mayor cantidad de heridxs deberían estar en las filas de la patota de la UOCRA. Desde la asamblea de Malvinas se denuncio 15 heridxs y varias fotografías dan fe de ello. Desde el lado de la UOCRA no pudieron aportar una sola imagen. Pero ese dato insignificante no fue, ni es tenido en cuenta por parte de los infalibles editores. Que construyen relatos a medida de sus amos.
Otro dato a tener en cuenta es que durante estos más de dos meses de corte, la conducta de lxs asambleistas fue la de dialogar, no agredir, ni responder a provocaciones. Cuando la policía intento despejar el acceso del portón principal el 30 de septiembre y a la par que avanzaban los camiones con materiales para la obra, no se agredió ni a un solo policía, no se arrojo ni una sola piedra y como conductas de resistencia se formó un escudo humano para no ser desalojados y un grupo de madres se arrojaron bajo las ruedas del camión para que estos no avancen.
“Cuando la hipocresía comienza a ser de muy mala calidad, es hora de comenzar a decir la verdad.” afirmaba Brecht y si bien hace muchos años las madres de ituzaingó empezaron a decir la verdad, y un puñado de comunicadores y medios alternativos nos hicimos y hacemos eco de ella, la conducta de los medios hegemónico muestran como el paso del tiempo solamente les sirvió para un cambio de maquillaje, pero no de sentido.
Está de por demás claro que el poder necesita mostrar a quienes resisten como animales sedientos de odio, enceguecidos en su fundamentalismo ambiental, buscando con ello criminalizar a quienes piensan que otro mundo es posible y actúan en consecuencia. Está de por demás claro que el gobierno busca criminalizar la resistencia y recuperar de esa forma el consenso perdido en los últimos años.
Pero está de por demás claro que, cuando la verdad sea demasiado débil para defenderse tendrá que pasar al ataque.