
Monsanto al borde de un ataque de nervios
En Ciudad Universitaria, cuatro mujeres expusieron sobre la polémica de los transgénicos y los agroquímicos.
El miércoles por la tarde, se realizó una charla sobre la problemática de Monsanto, la ley de las semillas, entre otras cuestiones. Organizado por la Unión de la Juventud por el Socialismo (UJS – Partido Obrero), el debate se llevó a cabo en una de las aulas de la Ciudad Universitaria (UNC).
Antes de la intervención de las panelistas, se proyectó un video documental denominado Semillas de libertad (véase en YouTube aquí), realizada por la Fundación Gaia y African Biodiversity Network. Allí, habla sobre cómo las corporaciones ponen en peligro los cultivos tradicionales existentes.
La licenciada Elba Mosso, del grupo Médicos de Pueblos Fumigados, apuntó a «la responsabilidad política de esta cuestión». «Esta situación no es casual, es provocada por un sistema capitalista», sentenció. Además sostuvo que el proyecto de ley de semillas, propuesta por el Gobierno Nacional, «vulnera a la soberanía alimentaria, que es la capacidad que tiene los pueblos para poder alimentarse. Si el Gobierno defiende su soberanía, debe echar a Monsanto». Y finalmente profundizó lo siguiente: «La Asignación Universal por Hijo puede matar el hambre, pero no garantiza una buena alimentación».
Cristina Arnulphi, participante de la Unión de Asambleas Ciudadanas (UAC), sostuvo que el modelo presente es «difícil de desmontar», ya que «la soja ofrece mucha renta al Gobierno, pero las consecuencias las paga los pueblos». También apuntó que «13 millones de personas viven en tierras donde se tira glifosato, por ende están enfermas o estan potencialmente enfermas». Allí señaló el rol de los médicos. «La mayoría de los médicos miran para otro lado. Necesitamos que el sistema de salud se ponga a trabajar a favor del pueblo, pero no a curar a los enfermos y listo, tiene que desmontar este modelo».
Luego le tocó el turno a Sofia Gatica, fundadora e integrante del grupo Madres de Barrio Ituzaingó, donde realizó una síntesis de la historia de la problemática del barrio. También señaló que los agroquímicos y los transgéncios vienen de un mismo lado. «Le habíamos pedido [este año] al Parlamento Europeo que no comprara soja transgénica argentina, porque ellos lo utilizan para darle de comer a sus animales y a nosotros nos están matando. Y que a la larga ellos también se iban a enfermar, porque también envenan a los animales con eso». Y finalmente sentenció: «El Gobierno Nacional nos está matando».
Y por último, Cintia Frencia, electa legisladora, expuso el cierre. Hizo un paralelismo entre el monocultivo sojero con las actividades mgamineras cordilleranas. Y concluyó con una propuesta, de parte del Frente de Izquierda y de los Trabajadores: «Una vía sería la nacionalización de las tierras en manos de las organizaciones campesinas, porque son los únicos que no están al amparo de los intereses capitalistas. Como así también el control de las exportaciones al exterior».
«Corajudas».
En su exposición, Sofía relató un curioso momento en la historia contra los campos de soja, apegados al barrio de Ituzaingó Anexo.