
Pobre Burro
Por Jorge «Chacho» Marzetti.
Así como las pesadillas que nos despiertan con el corazón en la boca por las noches, y son un aviso violento del inconsciente de que estás muy equivocado en tu manera de vivir, de que urge un cambio, y que si no tenés en cuenta ese llamado, la pesadilla se te volverá Destino, así fuimos despertados por el fuego, estremecidos por el fuego, entristecidos por el fuego que lo devoraba todo.
Y como si el fuego no bastara, la Madre Tierra volvió a llamar para intentar despertarnos, para intentar decirnos que el rumbo está equivocado: anoche, a las once menos cuarto, tembló la tierra, y llamativamente el lugar del temblor fue la zona de los incendios.
Señor gobernador, con usted no contamos, porque usted es un alma pobre, ni con todos los pobres de su gabinete. Pero los símbolos están llamando:
No podemos seguir talando,
La ley de bosques, que ustedes traicionaron, nos quema las sierras, los campos y las casas,
Sus campos de golf,
Su Monsanto,
Sus emprendimientos inmobiliarios,
Y su soja, señor gobernador y señora presidenta:
Ese poroto de la discordia
que en realidad es un pequeñísimo Caballo de Troya que entró acá para devastarnos.
Por todo eso es el llamado.
Y cuando extinguido el setenta por ciento de los incendios Cadena Tres o La Orquesta del Titanic, decidió dedicarse a la beatificación del cura Brochero y a sus consecuentes fiestas bobas, la Pacha Mama llamó entonces con un pequeño sismo para decirnos otra veaz: el rumbo está equivocado, no se hagan los mojigatos con ese curita en burro. ¿Qué le van a dar de beber al burro este verano si se nos secaron todos los manantiales?
Pobre Córdoba, pobre gobernador, pobre Brochero, pobres nosotros. Pobre burro.