
Scioli vs. Macri: Qué lo parió!
El surgimiento de dos figuras de la derecha como únicas alternativas en disputa dentro del primer balotage en la historia argentina. El extractivismo como base matriz de sus figuras emergentes y los problemas habitacionales como consecuencia y modo de sus respectivas gestiones. Lo que depara al país.
Por Lea Ross | @LeandroRoss
Ambos nacieron en cunas de oro. Cada uno se metió en el mundo de los deportes y se catapultaron a la política. Fueron menemistas. Hoy se proclaman como desarrollistas. Y en los hechos, tienen patrimonios millonarios.
Daniel Scioli y Mauricio Macri. Protagonistas del primer balotaje de la historia argentina. Con una disputa tan salvaje como enmarañosa.
Tanto Scioli como Macri obtuvieron sus respectivos poderes en el año 2007. El primero, luego de ser el vicepresidente de Néstor Kirchner, saltó a la gobernación de la provincia de Buenos Aires como continuación a la gestión de Felipe Sola, que en aquel entonces estaba en el Frente para la Victoria. Mientras que Macri llegó a jefe de gobierno por la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA), luego del quiebre institucional de Aníbal Ibarra por la Tragedia de Cromagnon y la transición de Jorge Telerman.
Scioli y Macri asumieron sus mandos poquitos meses antes del anuncio de la resolución 125 para la aplicación de las retenciones móviles a la soja.
Esta frustrada medida desató la primera expresión de determinados sectores acomodados de la sociedad en rechazo al gobierno nacional. Con los llamados “piquetes de la abundancia” en pleno conflicto del campo, las retenciones se convirtieron en un tema de agenda. Sorpresivo para el gobierno, sabiendo que la función de la 125 era una herramienta de recaudación en plena crisis financiera norteamericana, sin ninguna predisposición a “desojizar” la economía.
Durante el período 2007-2015 de las dos gestiones de Daniel Scioli como gobernador bonaerense, las hectáreas de soja en la provincia de Buenos Aires crecieron más del 62%. Scioli terminará su gestión rompiendo el techo límite de la mitad de los cultivos ocupados por soja. Junto con el crecimiento del maíz, se cercenó el espacio a otros cultivos típicos de la provincia como el trigo y el girasol.
Si bien, a diferencia de Córdoba y Santa Fe, las industrias siguen teniendo una participación predominante en la provincia, sí tienen una función primordial a la hora de saciar la demanda de agroquímicos y maquinarias agrícolas al campo. De hecho, Monsanto tiene en nuestro país tres plantas de acondicionamiento y un centro de experimentación. Las cuatro están instaladas en la provincia de Buenos aires. Pre-existentes a la gestión de Scioli, pero dos de ellos (la estación de Fontezuela y la planta de Pergamino) fueron inauguradas por la gestión K de Felipe Solá.
«Hay que pensar que la relación de Scioli con el campo a nivel provincial no ha sido mala y ha tenido un acercamiento a las entidades distinto al del gobierno nacional», señalaba Gustavo Grobocopatel a los medios en el mes de junio.
A su vez, la gestión de Scioli se ha encargado de ofrecer un cuádruple aporte financiero (a nombre de la Gobernación, del Banco Provincia, de Provincia Seguros y de la campaña “Buenos Aires – Activa Como Nunca”) para el desarrollo del ExpoAgro, la exposición de tecnología agropecuaria más importante del país, cuyos organizadores son los medios opositores Clarín y La Nación.
A pesar del giro extraordinario de los soja-dólares al sector inmobiliario, eso no palió los problemas habitacionales de la provincia.
Luego de la primera gestión de Daniel Scioli, un 24% de los hogares bonaerenses conviven en casas deficitarias. El número se eleva al 60% en caso de la región del Gran Buenos Aires. Para el Conurbano, se acapara la tercera parte de todos los hogares del país que padecen déficit habitacional.
Hoy es noticia la toma de tierras hecha por dos mil familias en el municipio de Merlo. Según el informe de 2013 de asentamientos informales, realizado por la ONG TECHO, Merlo es el octavo municipio con más asentamientos informales del Conurbano. El primero es La Matanza, segundo es Quilmes y el tercero Moreno.
Sin embargo, la ciudad de Mauricio Macri, que es la región del país con más presencia de cemento, tampoco está exenta de esta realidad.
Así como en la provincia de Scioli están instaladas más de la mitad de los asentamientos informales del país, con el 67% de las familias argentinas que viven en estas condiciones, en la CABA están solo el 3,1% de los asentamientos informales del país, pero allí viven el 13,8% de las familias, con lo cual hablamos de un alto nivel de hacinamiento.
En CABA, se estima que dentro del presupuesto destinado en infraestructura residencial recae en casi la mitad en barrios ubicados al norte, tales como Puerto Madero y Recoleta, entre otros. Mientras que la décima parte de los fondos se destinan a los diez que están más al sur.
Al concluir la primera gestión de Macri, más del 30% de las viviendas son casas suntuosas, cuando en el año 1991 era menos del 7%. Una contracara de lo que serían las villas de emergencia, cuyos habitantes crecieron, en el período 2001-2010 según los respectivos censos nacionales, en un 52%. Mientras que, a la vez, se triplicaron (+192%) la cantidad de hogares que alquilan una vivienda en villas y asentamientos informales.
Finalmente, un 25% de las viviendas en CABA están vacías, cifra que se duplica si hablamos de los coquetos barrios de Recolecta y Puerto Madero. Y encima, Macri no urbanizó ni una sola villa dentro de sus dos gestiones.
Es así que también la ciudad ha sido el escenario de tomas de tierras, con resultados represivos y fatales, como las del Parque Indoamericano, que una semana después del balotaje se cumplirá cinco años de la masacre, perpetrada por policías federales y metropolitana (ver nota abajo El día que el Parque Indoamericano ardió).
¿Por qué Scioli y Macri?
Argentina es el país latinoamericano que más ha ensanchado su clase media, gracias al precio de los commodities (soja, minerales y petróleo). De allí, su modelo económico basado en el extractivismo como matriz productivista y el “consumismo” como agente catalizador. He de aquí que se mantuvo un régimen tributario, donde de cada diez pesos que recolectaba la AFIP, tres provienen del IVA. A esto se le suma la ausencia de aplicación de impuestos que incidan directamente en las actividades de mayor concentración económica y especulativa en nuestro país, permitiendo así enormes ganancias para los bancos, las mineras, las petroleras y las cerealeras.
Es cierto que parte de esa clase media “ensanchada” construye una subjetividad propia en base al individualismo consumista con tintes “fachistoides”. Pero esa parte no es necesariamente lo que ha determinado el ascenso de Macri al panorama actual. O que todos los que votaron a Macri tienen una simpatía por el neoliberalismo. La Córdoba del 53,4% de su electorado que votó a Macri es la misma Córdoba que hace dos años atrás solo el 1,28% votó por Domingo Cavallo, figura cordobesa estelar del neoliberalismo. Es decir: la derechización del voto no pasa, en gran parte, por el que pone el voto sino por el que lo recibe.
En el caso del Frente para la Victoria, la candidatura de Daniel Scioli se logró por decisión de la propia presidenta Cristina Fernández, eliminado la instancia de las disputas internas en las PASO para su partido y borrando cualquier posibilidad de alternativa progresista dentro del partido. Mientras que en el caso de Cambiemos, se emergió a partir de la implosión de Elisa Carrió desde adentro del Frente Amplio UNEN –que pretendía ser una oposición progresista- para luego reunir pedazos del conservadurismo, aprovechando el panorama desolador de la muerte del fiscal Alberto Nisman, que dejaba mal parado al gobierno. Luego, mediante las PASO, el elegido por mejor performance marketinero fue Mauricio Macri.
Por lo cual, tenemos un electorado, de distintas clases sociales, partícipes activos de la sociedad de consumo, que optan por aquello que garantice un mínimo grado de estabilidad en su poder adquisitivo.
En el año 2011, la elegida para la presidencia fue Cristina Fernández con el 54% de los votos. En ese entonces, la oposición más conservadora no generaba ninguna seguridad a nivel económico. De hecho, el que salió segundo en las elecciones fue Hermes Binner.
Y luego, a mitad de la gestión de Cristina, apareció de repente una devaluación abrupta en febrero de 2013. Casi un 13% en dos días.
A partir de eso, y con la derechización de los aparatos electorales, parte de los votos por el oficialismo giraron al macrismo, con un líder que promete conservar “todo lo logrado” por el gobierno actual.
Propuestas
Tanto Macri como Scioli son conscientes de por qué llegaron a donde están. Y de allí, su predisposición pragmática de conservar el modelo que los catapultó a donde están. Es por eso que tanto uno como el otro, tendrán una fuerte afinidad al modelo extractivo actual.
En julio de éste año, Daniel Scioli hizo ingresar a la provincia de Buenos Aires a la Ofemi, la Organización Federal de Estados Mineros. Se trata de una entidad que congrega a todas las provincias que practican la mega-minería y que emergió a partir de las luchas anti-mineras en 2012, con el corte de Famatina como referente máximo. “Me comprometo, alcanzando la presidencia de la Nación, a generar las condiciones para que lleguen los miles de millones de dólares que esta actividad atrae y generar los miles de puestos de trabajo que la minería genera”, señaló el candidato durante una ceremonia.
Tanto Scioli como Macri firmaron un Convenio Minero de Diez Puntos, en compromiso con la mega-minería. Uno de esos puntos es el avance de ésta actividad en provincias donde la tienen prohibida. Entre ellas: Córdoba.
Mientras Scioli promete reducir las retenciones sojeras de un 35% a 25%, Macri propone la reducción de 5 puntos anuales. Ambos aseguran que sacaran las retenciones del resto de los cultivos.
Lo que se espera con esto es que haya mayor rendimiento sojero y crecimiento de cultivos destinados al negocio de los biocombustibles. Lo cual esto significará: más cantidad de paquetes transgénicos, mayores litros de dispersión de agroquímicos, más despojo de tierras y el riesgo de una mayor concentración económica y más re-primarizada que nunca.
Allí, Monsanto espera acaparar ese doble negociado, tratando de expandir su soja Intacta RR2 para el cobro de regalías (algo que la soja RR se lo impide por no estar patentizada) y encabezar la comercialización del maíz, teniendo a su planta procesadora de semillas más grande del continente en la localidad cordobesa de Malvinas Argentinas. Aunque tiene ésta dificultad de que la misma está frenada por el bloqueo popular, que ya lleva dos años seguidos.
Finalmente, si le sumamos la ausencia de propuestas claras contra la especulación inmobiliaria, se pronosticará el surgimiento de nuevas luchas contra el saqueo urbano y rural, más el fortalecimiento de las ya existentes. En paralelo con mayores acciones de reclamos laborales en contra de cualquier tipo de ajuste, sea cambiario (si gana Scioli) o devaluatorio (si gana Macri).
Los gritos se escucharán en las calles, mientras el aparato policial reforzará sus actividades represivas ante cualquier clase de resistencia social. Algo que tanto Macri como Scioli lo han venido dando, ya sea desde la Policía Metropolitana como la Policía Bonaerense.
Serán cuatro años duros. Pero no le será fácil para el ganador. Así será en estas tierras que nos parió.
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El día que el Parque Indoamericano ardió
Por Ernestina Arias (*). Especial para ECOS Córdoba
En diciembre de 2010, más de tres mil familias tomaron el Parque Indoamericano y terrenos linderos, en Villa Soldati. Fue en reclamo de viviendas dignas, un derecho por el que no obtenían respuesta ni solución por parte del Estado. A partir de una denuncia del gobierno porteño, el 7 de diciembre comenzó un operativo para desalojarlos. Participaron efectivos de la Policía Federal, Gendarmería y Policía Metropolitana, quienes dispararon con gases, balas de goma y de plomo. La resistencia al desalojo y la represión continuaron durante largas horas. Hubo tres muertos: Bernardo Salgueiro, Rosemary Puña y Emilio Canaviri Álvarez.
Luego de un proceso de casi 4 años, con dos absoluciones previas y la impunidad total en la causa a los policías que reprimieron a miles de familias en el Parque Indoamericano en 2010, el tribunal presidido por la Jueza Beatriz Lara absolvió en noviembre de 2014 a Diosnel Perez, militante del Frente Popular Darìo Santillan y referente de la Villa 20 y al Tano Nardulli, referente barrial de la CCC y de Soldati. Sobre Diosnel Perez y el Tano Nardulli había recaído una causa que los criminalizaba por ser los supuestos organizadores e instigadores de la Toma del Parque. Durante todo el proceso se demostró que el motor de dicha toma no fue otro que la profunda crisis habitacional que se presenta en la Ciudad de Buenos Aires hace tiempo y la falta de políticas sociales y estructurales para la zona sur de la Ciudad. La absolución también fue para los policías metropolitanos y federales implicados en la represión.
Actualmente la lucha por la vivienda en la Comuna 8 continúa. La perspectiva de que el PRO siga siendo Gobierno es muy complicada para los vecinos desalojados, aunque van a seguir construyendo y seguir trabajando en perspectiva.
(*) Periodista del portal AnRed, dentro de la Red Nacional de Medios Alternativos.
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