Segunda Jornada Cruzada de las Sierras Chicas
El segundo día de la Cruzada de las Sierras Chicas por la soberanía del Agua y la Tierra unió, en un primer momento, a las localidades de Río Ceballos y Unquillo.
A las 12 del mediodía, el grupo de la “cuenca baja” encontró a lxs vecinxs que aguardaban para recibir la posta en el acceso norte de Unquillo. Allí se plantó uno de los algarrobos que junto con el Cuenco de Agua son los símbolos de la Cruzada.
Luego, la caminata avanzó a las 12.30 horas por la Av. San Martín, calle principal de la ciudad, hasta llegar a la primera parada cerca de las 13 horas.
A la vera del río, y observando una Suelta de Mariposas, un vecino de la Asamblea Ciudadana Unquillo Ambiente (ACUA) leyó el documento con las demandas y propuestas locales. Asimismo, durante la actividad se descubrieron dos murales realizados por los artistas lugareños Gabriel Garay y Cristian Friedl, en los que se exponen los principales focos problemáticos de Unquillo.
Antes retomar la caminata, Los Cruzados agregaron al Cuenco, agua del río local, tal como se hizo en cada una de las postas anteriores.
(Crónica de Rocío- Asamblea «Acua» Unquillo)
Mendiolaza
La caminata continúo hacia El Terrón de Mendiolaza. Un kilómetro antes nos esperaban lxs vecinxs, varixs de ellxs organizados como Guardianes del Monte. Una vez en la entrada de El Terrón, nos refrescamos a la vera del río. Este fue el momento en el que se hizo el traspaso del Cuenco, que Mercedes -una de las guardianas- recibió al grito de «Agua equitativa para todxs». Las vecinas de ésta localidad compartieron su problemática: 4000 personas sin acceso al agua de red mientras avanza el proyecto de abastecer con el agua de El Terrón a un campo de golf.
El Terrón es un reducto de Bosque Nativo que conserva el 60% de su biodiversidad, y posee agua en sus napas subterráneas. Actualmente, se encuentra constantemente amenazado por la especulación y negocio inmobiliario.
Aquí se leyó una prosa de Eduardo Galeano, que culmina afirmando que «si la naturaleza fuera un banco, ya la hubiesen salvado», luego se invitó a pintar una bandera, que acompañaría el resto de la Cruzada.
Villa Allende
La cruzada retomó su caminata con nuevos vecinxs que se sumaron. También, se hicieron partícipes autos y bicicletas. Tras tomarnos una fotografía en el cartel de entrada a la localidad, nos adentramos en el predio del polideportivo. En el camino nos recibió la Murga “Cumbe de Mandinga”, integrada por jóvenes de la localidad. Una Radio Abierta marcó el ritmo de lo que quedaba de la tarde, compartiendo con la ciudadanía los ejes movilizadores de la Cruzada.
Finalmente, la jornada cerró con un show musical donde participaron bandas locales como Acuyico Trio, Santa esquina, Manu Saleme y Centinela.